Cuando decidieron colgar ese cartel pegado a la rueda del autobús, nadie imaginaba que podía dar lugar a una foto tan guarrilla como esta.
Siempre se dice que los niños son como esponjas, hacen lo que ven hacer a los demás; esta niña repite incluso lo que hacen las estatuas.
Estos animalitos cargan con una fama que no les hace justicia, no todos los humanos respetan los semáforos coo lo hace esta pareja de burritos.
Nunca se sabe quien puede llegar a ser un buen compañero de aventuras.
Apto para todas aquellas motorista coquetas que quieran mantener intacto su peinado
Y se ha reencarnado en el cuerpo de esta monja