Siempre encontramos un loco, dispuesto a realizar cualquier tontería para poderla fotografiar. En esta instantanea, vemos un motero, dandole un beso motorizado a su novia. Un buen modo de romper la cabeza. Confiemos en sus frenos.
Tengo una mala ostia, que para que contar. El otro dia, mi vecino, me cerró el paso en el garage, y no pude evitar darle un cabezazo a su coche. Asi aprenderá.
- Vaya monumento más curioso, voy sacarle una foto. - Mama, mama, que no puedo respirar. - Callate niño, dejame disfrutar del viaje, que no paras de dar la lata.
Nunca pensé que los teclados de los portátiles fueran tan rígidos. Una buena meada, y tengo aseguradas las galletas que tanto me gustan, y además, el dueño contento.