Siempre encontramos un loco, dispuesto a realizar cualquier tontería para poderla fotografiar. En esta instantanea, vemos un motero, dandole un beso motorizado a su novia. Un buen modo de romper la cabeza. Confiemos en sus frenos.
Tengo una mala ostia, que para que contar. El otro dia, mi vecino, me cerró el paso en el garage, y no pude evitar darle un cabezazo a su coche. Asi aprenderá.